Un joven de 20 años invirtió un anticipo de 7.000 dólares y cuotas mensuales por un Chevrolet Camaro SS de 25.000 dólares en Houston, Texas.Cuatro meses después, descubrió que el vehículo tenía el número de chasis (VIN) clonado y la policía se lo confiscó, revelando un insólito fallo: el concesionario lo había adquirido originalmente en una subasta oficial del propio departamento policial.

