Inicio / DEPORTES / Messi no es el problema

Messi no es el problema

Messi viajó a Sevilla y tal vez juegue para el Barsa un tiempo o un rato. Y si jugara, imaginemos el runrún de las redes sociales y el panelismo en llamas. ¿Se sacó solito del partido contra España porque quería proteger su físico y de paso evitar los daños colaterales de una derrota holgada? ¿Volvió a priorizar su catalanismo? Pufff. Ver jugar a Messi es siempre promesa de un plato delicioso, pero la verdad es que dan ganas de que esta vez no, de que no juegue, para ahorrarnos la machacona letanía de los adoradores de las explicaciones únicas, de las verdades de cartón.

A ver si lo entendemos de una vez: Messi no es el problema de la Selección. Por lo contrario, Messi es una indispensable usina de soluciones, que llegado el caso pueden hacerla crecer hasta límites significativos sin que eso implique que ni Jorge Sampaoli ni el resto del plantel puedan ahorrarse lo que les compete. En lo suyo Messi es el mejor jugador del planeta, claro, pero de un deporte colectivo. No lo busquen en el ranking de la ATP.

La Selección tiene la casa llena de problemas que exceden a Messi. Para empezar, un desgaste generacional y una carencia de recambio que no sufren Alemania, Brasil, España, Francia, incluso Bélgica. En forma paralela, una especie de atrofia estructural que se expresa en un gran poderío atacante (en los papeles, claro, recordemos si no lo que costaba hacer un gol en las Eliminatorias) que convive con un medio campo blando, sin jerarquía, y una defensa que en su mejor día es terrenal y en su peor día puede comerse cuatro con Nigeria y seis con España.

Si sumamos que Sampaoli no termina de definir su idea madre (el equipo todavía no ha salido del proceso del mero borrador), no demos vuelta la página de la Selección sin tomar nota de que a Rusia no llegará en la pole position. Ni cerca.

también puedes leer

Fátima Gálvez gana la plata en la Copa del Mundo de Changwon

La baenense Fátima Gálvez ha logrado la medalla de plata en foso olímpico en la prueba …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *